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Bienvenidos.
Esta es la página de las
personas dedicadas a la búsqueda, restauración y conservación de los viejos
instrumentos musicales.
Me llamo José Antonio Vallejo y durante los años que
llevo con esta afición siempre he querido contactar con otras personas que
sientan, como yo, esa pasión que despierta un instrumento de música.
Pretendo, con la difusión de esta página, ayudar a
otras personas interesadas y además aglutinar la mayor cantidad de información
sobre los instrumentos musicales antiguos.
Os pediría que si tenéis alguna sugerencia,
crítica, o
cualquier tipo de información ( exposiciones, bibliografía, profesionales, etc. ), me lo comuniquéis para incluirlo en esta página y así pueda tener más
interés para todos los aficionados a este apasionante mundo.
Así mismo, si estáis interesados en realizar algún
reportaje sobre cualquier aspecto relacionado con los instrumentos musicales
antiguos, o simplemente queréis mostrar a otras personas vuestros instrumentos , no tenéis más que poneros en contacto conmigo en: instrumentosmusicales@telefonica.net
El trabajo de búsqueda, construcción o restauración de un instrumento
musical es proporcional al placer que supone su contemplación.
Muchas veces, cuando observo un instrumento de música, pienso en las
historias que puede esconder o en la música que de él ha surgido, incluso en
sus antiguos dueños , ¿ quiénes habrán sido? ; son cosas que nunca
sabremos. Lo que sí intuimos es el cariño e ilusión con que los cuidaron sus
antiguos dueños y el trabajo y el buen hacer que pusieron sus constructores ( unas veces conocidos y otras no ) para que de unas piezas de madera
salieran maravillosos instrumentos de música que alegraron los corazones de los
que los escucharon.
Todo esto es, en definitiva, una pequeña parte de nuestra historia.
Mi relación con los instrumentos musicales viene de lejos, cuando en el
invierno de 1985 estaba en Velilla del río Carrión, pequeño pueblo del
norte de Palencia, donde caía una intensa nevada. Decidí buscar un
sitio para comer y descansar. Pregunté a un paisano que pasaba por allí y me
dijo que en el pueblo no había ningún lugar donde dieran de comer, pero que si
quería, podría comer en su casa.
Y efectivamente así fue, como la nevada no cesaba, me quedé a comer,
cenar, dormir y desayunar.
Durante la noche de charla me fijé que en la pared había colgado un
rabel. Como tengo la afición al trabajo con la madera le pedí que me dejara
hacerle una plantilla para hacerme uno igual.
Al día siguiente dejo de nevar y limpiaron las carreteras; entonces
me
despedí, agradeciéndole su hospitalidad, y continué mi camino.
Al llegar a mi casa busqué un trozo de madera. Seleccioné un
trozo de castaño de la medida apropiada y después de pensar detenidamente lo
que iba a hacer, me puse manos a la obra. Vacíe el cuerpo del rabel con las
gubias, tallé una cabeza de dragón en el clavijero, le puse la tapa, hice el
arco y por fin llego el momento de hacerlo sonar.
No sonaba, no sonaba nada. Mi desilusión era tremenda, era una pieza
bonita pero no sonaba nada.
Un amigo me dijo que conocía a un constructor de instrumentos musicales y
se ofreció a presentármelo.
Jesús Reolíd me atendió con interés , vio el instrumento y
cuando le comente lo que pasaba me dijo: ¿ le has dado resina al arco?. No
sabía qua había que dar resina , mi contacto con los instrumentos de música
era solamente tocar el laúd y la bandurria en grupos de amigos.
Cogí la barra de resina y la froté sobre las crines del arco, cogí el
rabel entre las piernas y al frotar las cuerdas con el arco , de forma milagrosa
, aparecieron los primeros sonidos. La sensación fue tan fascinante que, a
partir de ese momento hice otros instrumentos y Jesús Reolíd me orientó
en la construcción de los mismos. De esa manera y durante varios
años estuve aprendiendo distintas
técnicas de construcción. Zanfonas, organístrum, rabeles, fídulas, arpas,
etc. fueron apareciendo de entre las maderas con paciencia y trabajo.
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Gracias a Soraya Sanz, que me ayudó con la composición y
corrección de esta página y a Elsa Nayra y Javier Sanz, que me
enseñaron a luchar con
las nuevas tecnologías.
Esta página se terminó el 27 de noviembre de 2003.
Última actualización :20
de abril de 2006
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diseño y
elaboración de esta página: José Antonio Vallejo. |
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